ERC se radicaliza y pide, como el PNV, que se acerquen los presos catalanes
L. R. N.
Madrid- Los defensores de los derechos de los presos la banda terrorista ETA ya no están solos en sus ruegos. A ellos se ha adherido, con el mismo planteamiento pero trasladado a Cataluña, Esquerra Republicana. El Grupo Parlamentario de este partido en el Congreso de los Diputados ha presentado una proposición no de ley para su debate en pleno por la que insta al Gobierno a que adopte medidas para que en un plazo de tres meses sean trasladados a cárceles de Cataluña los presos naturales de esta Comunidad encarcelados por delitos de terrorismo. Los republicanos catalanes se remiten a la respuesta dada por el Gobierno a la pregunta escrita formulada por su grupo, mediante la cual informaba al diputado republicano Joan Puig Cordón de que existen en la actualidad diecisiete internos naturales o vecinos de alguna localidad de Cataluña, en situación de prisión preventiva en centros penitenciarios situados fuera de dicha comunidad, por actividades relacionadas con el terrorismo. De este modo, la formación que lidera Josep Lluis Carod Rovira establece que el alejamiento de los presos de su lugar de origen es «contradictorio» con el principio de reinserción del sistema penitenciario. Además, señala que «produce desarraigo de su entorno y dificulta o imposibilita recibir visitas de familiares y amigos con la frecuencia aconsejable». Tras mencionar otros factores como el no poder disfrutar de los permisos de salida o de las correspondientes progresiones de grado, «dependientes del criterio de la vinculación familiar», la moción subraya que este hecho afecta también a los familiares y amigos de los presos, a los que obliga a hacer desplazamientos lejanos. Esto, señala en la proposición, provoca además graves perjuicios «en las menguadas economías de los más desfavorecidos» que tienen que trasladarse para ver a sus allegados. ERC considera que esta situación es contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a los Tratados Internacionales y a la legalidad interna vigente española, puesto que con esta práctica «se aumenta injusta e ilegítimamente el castigo que ya de por sí supone la cárcel». El secretario general del Grupo Socialista, Diego López Garrido, no tardó en responder a los nacionalistas catalanes y expresó ayer su rechazo a la petición de Esquerra Republicana de Cataluña. El motivo del rechazo, según explicó el dirigente socialista es que «la política de dispersión de presos terroristas es una política de Estado, que no puede territorializarse». En este sentido, el secretario general del Grupo Socialista insistió en que la política de los reclusos terroristas «está muy pensada» porque, según explicó, se trata de «dificultar» desde la cárcel la acción y la capacidad de actuación de una banda terrorista.
www.larazon.es
Madrid- Los defensores de los derechos de los presos la banda terrorista ETA ya no están solos en sus ruegos. A ellos se ha adherido, con el mismo planteamiento pero trasladado a Cataluña, Esquerra Republicana. El Grupo Parlamentario de este partido en el Congreso de los Diputados ha presentado una proposición no de ley para su debate en pleno por la que insta al Gobierno a que adopte medidas para que en un plazo de tres meses sean trasladados a cárceles de Cataluña los presos naturales de esta Comunidad encarcelados por delitos de terrorismo. Los republicanos catalanes se remiten a la respuesta dada por el Gobierno a la pregunta escrita formulada por su grupo, mediante la cual informaba al diputado republicano Joan Puig Cordón de que existen en la actualidad diecisiete internos naturales o vecinos de alguna localidad de Cataluña, en situación de prisión preventiva en centros penitenciarios situados fuera de dicha comunidad, por actividades relacionadas con el terrorismo. De este modo, la formación que lidera Josep Lluis Carod Rovira establece que el alejamiento de los presos de su lugar de origen es «contradictorio» con el principio de reinserción del sistema penitenciario. Además, señala que «produce desarraigo de su entorno y dificulta o imposibilita recibir visitas de familiares y amigos con la frecuencia aconsejable». Tras mencionar otros factores como el no poder disfrutar de los permisos de salida o de las correspondientes progresiones de grado, «dependientes del criterio de la vinculación familiar», la moción subraya que este hecho afecta también a los familiares y amigos de los presos, a los que obliga a hacer desplazamientos lejanos. Esto, señala en la proposición, provoca además graves perjuicios «en las menguadas economías de los más desfavorecidos» que tienen que trasladarse para ver a sus allegados. ERC considera que esta situación es contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a los Tratados Internacionales y a la legalidad interna vigente española, puesto que con esta práctica «se aumenta injusta e ilegítimamente el castigo que ya de por sí supone la cárcel». El secretario general del Grupo Socialista, Diego López Garrido, no tardó en responder a los nacionalistas catalanes y expresó ayer su rechazo a la petición de Esquerra Republicana de Cataluña. El motivo del rechazo, según explicó el dirigente socialista es que «la política de dispersión de presos terroristas es una política de Estado, que no puede territorializarse». En este sentido, el secretario general del Grupo Socialista insistió en que la política de los reclusos terroristas «está muy pensada» porque, según explicó, se trata de «dificultar» desde la cárcel la acción y la capacidad de actuación de una banda terrorista.
www.larazon.es
0 comentarios